Adivina, adivinanza, ¿ qué contiene esta máquina expendedora...? ¿Dulces y chocolates?, ¡nooo!, ¿Bebidas?, ¡nooo! Contiene medicamentos, sí, lo que oyen, ahora ni siquiera hace falta ir a la farmacia, si tienes algún problemilla de salud, quizá te puedas surtir en el metro más cercano...

Para los que aún no lo sepan, este año me ha tocado vivir con un tormento llamado Macu. Ambas decidimos venir a estudiar a la tierra equivocada. La calidez y la exuberancia generan tantas ganas de vivir que palabras como "investigar" o "estudiar" casi suenan a sacrilegio... En nuestras "horas muertas", es decir, en nuestras "horas vivas", nos dedicamos a observar con humor todo lo que nos rodea y a inventar comics que luego pegamos en nuestro "escapadarte", situado en la pared de la cocina, jijiiji. Como buenas gamberras, de quien más nos reímos es de nosotras mismas. Aquí les presento nuestra primera obra de arte: "Soficu y Macufi entre merengues"y una foto de Macufi con la prenda de amor que le regalé para sellar nuestra conviviencia...



Al llegar a la Plaza Mayor de Taquile me encontré con dos grupos de danzantes, ambos grupos danzaban en círculo. Pregunté a varias personas, un chico me dijo que danzar en círculo significa que es una danza de adoración al sol. Otro chico me dijo que es una danza en honor a la tierra, que al ser época de siembra, en muchos pueblos de la zona se realizan estas danzas. Uno de los grupos giraba en torno a un mástil rematado en un pájaro y unas frutas. Hay un dicho de la zona que dice que no se puede maldecir a un pájaro o a una rata porque te robe algún fruto de tu sembrado, porque si se maldice, regresará a robar más y, si no se le increpa, el animal quedará satisfecho con su pequeño hurto y ya no regresará a robar. El pájaro, animal benéfico y dañino para la cosecha, se convierte en elemento central de la danza ritual.