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jueves, 10 de junio de 2010

Unos apóstoles muy simpáticos...















El corazón religioso de la Plata es una preciosa catedral neogótica. Los apóstoles que guardan la entrada al templo parecen caricaturas, se ve que el paso del tiempo suaviza hasta a las figuras religiosas, tan serias y tan imponentes en otra época. O quizá se sienten más relajadas porque están en Latinoamérica, lejos de las oscuras fauces del Vaticano...
Tras haber vivido las fiestas religiosas en México, tan diferentes en carácter a las de mi tierra, me propongo firmemente no parar mi lucha hasta que las procesiones de mi pueblo no se celebren a ritmo de cumbia y salsa, al fin y al cabo, el Cristo de la columna siempre fue medio nudista, incluso cuando yo era pequeña lo llegué a confundir con "la Bombi" una tarde de Jueves Santo.

martes, 8 de junio de 2010

La Plata

La Plaza Moreno el corazón religioso de la ciudad

Alegoría de la Primavera

El pasaje Dardo Rocha, antigua estación de ferrocarriles.


La ciudad de La Plata es la capital de la provincia de Buenos Aires. En su traza se nota que fue una ciudad planificada antes de ser construida, como me dijo el dueño de un bazar aledaño a mi alojamiento: "Esta ciudad se construyó sobre un tablero de ajedrez. En el corazón de la ciudad está la plaza donde reside el poder civil y el religioso, de ahí parten las diagonales que cruzan la ciudad y comunican todas las otras calles dispuestas en cuadrícula". El nombre de las calles es un número, nada de héroes patrios, intelectuales ni rockeros; cada cuatro cuadras hay un parque.
Ciudad construida a la medida exacta del hombre de ideales republicanos de aquella época, fundada en el año 1882, actualmente es una ciudad con mucho movimiento estudiantil, destino de "goliardos" de todas las latitudes...

Otoño en La Plata










viernes, 4 de junio de 2010

Instantáneas de Buenos AIres...

Buenos Aires, ciudad "art nouveau"

La patria y el Facebook

La línea 1. Metro-museo

El puente de la mujer

Luna y geometría

"Voyeur" de ciudad
Travesuras populares


"Château. Showroom de ventas". Las cursiladas políglotas de la clase alta

jueves, 3 de junio de 2010

"El muerto al hoyo y el vivo al bollo"




Todo ser humano cabal, con una identidad definida, debe tener dos patrias para llegar ser una persona de fiar: su tierra de origen y su equipo de fútbol. Pertenecer a un equipo nos da un centro, un lugar estable desde donde observar el devenir de la vida sin conflictos morales: nuestro equipo es el bueno y el resto son malos malísimos, más cuando hay cruentas competencias, como en el caso del Boca Juniors y del River Plate. Nostálgica por los colores de mi Universidad (azul y oro), yo me decanté por el Boca y como buena forofa-feligresa, acudí a su santuario en Buenos Aires, "la Bombonera", grité mis tres porras, me hice mi foto y puse mi velita a San Maradona para que este año el mundial se lo lleve Argentina y si puede ser con un gol "de la mano de Dios".

La ciudad de los muertos






A Sabina, uno de los personajes del libro La Insoportable levedad del ser de Milan Kundera, le horrorizan los cementerios grandiosos, como el Père Lachaîse de París, en los que los hombres perpetuan su vanidad y su clasismo hasta después de la muerte. Sabina es checa y está acostumbrada a los cementerios de la Bohemia, con sus tumbas cubiertas de flores y césped que se mezcla con las hojas de los árboles que van cayendo sobre ellas; lugares donde los muertos se funden con la tierra que les dio origen y la nutren, en una simbiosis material y simbólica. Estos cementerios infunden paz, los otros infunden una sensación bélica, de lucha por querer permanecer en el mundo burlando nuestra esencia pasajera. Estos panteones de piedra son como miradas amenazantes de los muertos que te advierten que ellos fueron superiores y lo seguirán siendo por los siglos de los siglos, amén. El epitafio "descanse en paz" en estas construcciones parece una broma macabra. Así es el cementerio de la Chacarita en Buenos Aires, con su urbanismo jerárquico y frío, con sus muertos habitando como fantasmas sus panteones de fantasía, rogando a los paseantes que los saquen de ese purgatorio al que ellos mismos se condenaron y los pongan en contacto, ¡al fin!, con la tierra donde hundieron sus raíces.

miércoles, 2 de junio de 2010

El mercado de San Telmo (3)



El mercado de San Telmo (2)






El mercado de San Telmo







El mercado de San Telmo se celebra todos los domingos desde bien temprano sobre la calle Defensa y hasta la plaza Dorrego, conocida por sus antigüedades. Yo llegué a este barrio en una fecha simbólica, en la mudanza de uno de sus viejos inquilinos, Walter. Él me contaba que él llegó de adolescente y se enamoró del barrio, allí empezaron a llegar "locos variopintos": pintores, músicos y otros artistas y el barrio empezó a cobrar una atmósfera especial y a hacerse conocido. Pero los capitalistas, al acecho de toda oportunidad de negocio, vieron en San Telmo un filón y empezaron a abrir restaurantes, tiendas de antigüedades y a convertir poco a poco a San Telmo en otro escenario para turistas. Esta es la enfermedad del siglo XX y XXI: la carcoma del turismo, tan atractivo para el capital. Esta carcoma roe el alma de cualquier paisaje, de cualquier pueblo, de cualquier ciudad, de cualquier comunidad. En el caso de San Telmo se cumple el dicho popular: "unos tienen la fama y otros cardan la lana", mientras los nuevos dueños aprovechan inmerecidamente la fama del barrio, los viejos inquilinos se mudan de lugar...