viernes, 6 de mayo de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
miércoles, 16 de marzo de 2011
sábado, 10 de julio de 2010
Nos vemos al rato...
Pues hasta aquí llegaron mis andanzas en el magnífico país mexicano... Pero todos los chilangos sabemos que el cartel "Clausurado por violar la ley", nunca significa cierre definitivo, sino "negociación"; en último caso, siempre se puede reabrir el establecimiento como lugar clandestino...Próximamente: http://miesesyrastrojos.blogspot.com/
viernes, 9 de julio de 2010
La rebelión de Valentina...
Siempre que uno se va de viaje y quiere mucho a una persona, le dice: "te voy a llevar en la maleta". Por primera vez en la historia este deseo se iba a convertir en realidad, Valentina se acomodó en la maleta al estilo entierro prehispánico, le puse sus calaveritas para que el viaje se le hiciera ameno, pero llegando al aeropuerto, me di cuenta de que la muy canalla había colocado libros y más libros en mi maleta para que tuviera sobrepeso y no me quedara más remedio que dejarla en México. Así que Valentina ganó esta vez la partida, y además conquistó las miradas de todos los tanseúntes la muy coqueta, nunca había estado tan ufana desde la época de don Porfirio, cuando acudía casi diario a alguna casa de la colonia Juárez a bailar sus valses al vaivén de la pianola.
miércoles, 7 de julio de 2010
Jorge Negrete - Mexico lindo y querido
Ahí les va otra de nostalgias mexicanas, esta vez interpretada por otro galán de oro, Jorge Negrete.
Pedro Infante - Las Golondrinas
Cuando alguien se marcha de México, a otro lugar o a otra vida, es tradicional cantarle "Las golondrinas". Aquí les dejo esta versión de Pedro Infante.
Chao Santo Domingo
Don Claudio es el abarrotero de la esquina de Canahuitli con Ahuanusco; él, como la mayoría de los que viven en mi barrio, llegó a Santo Domingo allá por los años setenta, cuando aún era un pedregal, formado por la lava volcánica solidificada del volcán Xitle. La casa de don Claudio fue la primera del barrio construida con mampostería, el resto era de madera, de láminas, de lo que se podía... Don Claudio me cuenta cómo la gente que ocupó el pedregal fue igualando el terreno con explosivos, cómo se fueron trazando las calles, algunas quedaron como cerradas, porque los que se habían apoderado de ese lote no quisieron ceder su parte y la calle se dividió en dos o se quedó como un callejón sin salida.
Desde la lejanía, Santo Domingo es un barrio de casas grises, un barrio feo. Cuando te aventuras por sus calles descubres que es un barrio lleno de vida, pleno de comercio de todo tipo, desde el "comercio estacional": los belenes de Navidad, los trajes para el niño Dios para la Candelaria, los corazones para San Valentín, las banderitas mexicanas para el día de la Independencia y las calaveritas, veladoras y flores de Cempasúchil para muertos; hasta el comercio fijo: tacos, tamales y otras delicias culinarias, flores, artículos de segunda mano, juguetes... Pero Santo Domingo suele conocerse por el comercio ilegal, por los malandros y malandrines que chambean en el dédalo de sus calles. No todos los taxistas entran con gusto a Santo Domingo, hay gente que nunca pisará sus calles, por miedo y por desinterés, pero Santo Domingo, el barrio gris del sur de México, el barrio donde te asaltan y puedes conseguir todo tipo de mercancía ilegal, es también el barrio de la lavandera, del abarrotero, del taquero, de gente que, como se dice tradicionalmente, "se gana honradamente la vida".
Don Claudio ha visto nacer y cambiar el barrio, él siempre conserva su sonrisa y su mirada brillante de niño travieso, a la colonia de la Mancha nos acogió y nos bautizó "las manchadas". El barrio hostil me acogió, me asustó, me cuidó, a veces con alegría, a veces con reticencia, pero al final encontré en él un hogar, así que pese a quien pese: "Yo ya soy de Santo Domingo".
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